Hogar dulce hogar, aquí me tienes ya.
Pocas veces he caminado por Pontevedra con ojos de niño pequeño, maravillado por cada centímetro cuadrado que veía, es mi pequeña ciudad, donde me crié, donde está mi familia, a veces, no sabes cuánto te importa un lugar hasta que llevas tiempo sin pisarlo.
La vida sigue igual aquí, la gente de un lado para otro, los niños en los parques jugando, preadolescentes ligando, malotes de turno, mendigos, pijos y demás parafernalia digna de cualquier ciudad.
De camino a casa con la maleta y la mochila a cuestas, me empapo todo lo que pueda de mi ciudad, ansío llegar a casa, abrazar a mis padres, entrar en mi habitación y tirarme encima de cama y durante unos minutos dejar la mente en blanco, disfrutar de este momento, me queda un verano un tanto dificil, pero es un verano al fin y al cabo, y no voy a negar que siempre me lo paso bien en verano.
Tengo ganas de hacer las visitas protocolarias pertinentes a mis hermanos, ver a mis sobrinos, seguro que a los cinco minutos ya me dolerá el cuerpo de correr detrás de ellos. Desde que ellos están he dejado al fin de ser el peque de la familia, aunque tambien es verdad que mis queridos hermanos se meten con mi condición en cuanto tienen ocasión, pero bueno, gafes del oficio.
¿Y ahora qué? no lo sé, la verdad. Por un lado tengo mil planes en mente, por otro me apetece dormir, hartarme de dormir hasta que me hinchen los ojos; tambien necesito ver el mar, pasear por la playa en contacto con la arena, sentir el viento cargado de salitre en mi piel, lo necesito...y tanto.
No negaré que Pontevedra me calma, y el mar me relaja, pero no sé, algo dentro de mi sigue dando guerra.
Despues de pensarlo durante un par de minutos, ya tenía la respuesta en mi mente y una gran sonrisa se dibujaba en mi rostro, de hecho creo que es de lo poco que se puede ver en estos momentos, ya que el pelo me cubre totalmente de nariz para arriba de la cara (ya escucho a mi padre diciéndome que me corte el pelo jaja!)
Al fin piso el suelo de mi ciudad, ya tocaba.
Cierto es, que estoy bucólicamente encantado, como no, pero dentro de mi, sigue esa cancioncilla sonando, no echaré de menos Santiago, para nada, creo que la odio con más ganas de lo que pienso, eso sí, si sigo allí no es por otra cosa que por la gente que he conocido y conozco allí.
Necesitaré un tiempo para adaptarme a una nueva rutina, tengo que cambiar el chip, ya no estoy allí, estoy aquí.
Me costará habituarme a no ver a Roi, Xester, Rai, Señor Sangre, a los Meles, Yago, Beni, MiniMarquez, Kiri, Mangana, Aleix, Ri, Juan, Berto, Monti, y un largo etc. No creo que me adapte a no disfrutar de su presencia y de todas nuestras situaciones/conversaciones surrealistas, a eso seguro que no, se echará de menos, demasiado creo yo, pero estoy en "Ponte" y aquí tambien tengo mi dosis de gente peculiar surrealista, Koke, Nacho, Javi... creo que si los juntase a todos en un mismo lugar, el apocalipsis o Sodoma&Gomorra, serían un juego de niños comparado con la que se podía armar.
Feliz Summer Time!
Home Sweet Home
Publicado por Saulillo en 19:09 0 comentarios
Etiquetas: Así me lo aprendí yo
Mamá, mamá... ¿donde he puesto la cabeza?

Me da que la he perdido totalmente, a saber donde anda, yo aquí rodeado de apuntes, gráficas, fórmulas, nombres de gente a la que odio, y a la que ahora tengo que estudiar...por que no se estarían tranquilitos.
Estoy totalmente ido, mi cabeza creo que descansa en mi pequeña playa, contemplando las olas, con la tabla al lado, con gafas de sol, y una sonrisa de felicidad bucólica. Escuchando a mis sobrinos decirme que juegue con ellos, que les haga caso, el olor a cesped reciencortado, al menos esta vez no habré sido yo, dudo que una simple cabeza consiga mover el cortacesped, huele a barbacoa, sabor a cerveza fría en el paladar, la radio de fondo, cuánta pastelada por minuto son capaces de poner...pero bueno podría ser peor.
Tendre que chapar sin cabeza, tampoco sería algo nuevo, he ido a exámenes a la heroica, quizás a demasiados, quizás, pero sin ellos quizás... no hubiera sacado esas asignaturas.
A chapar y a decir lo mítico...."si tuviera un día más..." voy a empezar a apuntar los exámenes un dia antes de la fecha, igual así tendría ese día más.
Café y folios, fieles compañeros; toca ponerse a estudiar, yo aquí, aunque mi cuerpo sigue en cama, y mi cabeza...¿donde está mi cabeza?
Publicado por Saulillo en 7:02 0 comentarios
Etiquetas: Delirios Varios
Ocaso

Ya no falta nada para que termine mi junio lleno de exámenes, sólo dos días, con dos exámenes, de los catalogados irónicamente como "buenos-bonitos-baratos"; tocará sufrir, pero bueno hay que darlo todo, echar el resto, morir matando, luego independientemente de los resultados, llegará, el mar, el olor a sal, el sonido de las olas, deambular por Pontevedra, disfrutar de mi casa, de mis amigos de allí, de echar de menos a los de aquí y no son pocos.
Tengo ganas ya de que esto termine, pero bueno quedan dos últimos y grandes esfuerzos.
Cada segundo es una cuenta atrás, saco fuerzas de flaqueza, extrañamente cada segundo que pasa, más fuerte me veo. No queda nada pero queda todo...todo está por decidir; seamos valientes.
Publicado por Saulillo en 14:48 0 comentarios
Etiquetas: Delirios Varios
Con dolor de alma
No me gusta despertar, la verdad es que lo odio, el terrible sonido del despertador, sólo me dice que probablemente me quedaré dormido, y despues a correr como condenados a la puerta del Hades.
Por si fuera poco hay días en los que levantarse es sinónimo de pánico, como en mi caso de hoy. Curiosamente no ha sido el despertador lo que me ha traído a la realidad, es más por un momento pensé que estaba en mitad de una pesadilla, y como soy más pillo que otra cosa, no hice más que acurrucarme en mi posición fetal con una media sonrisa en la cara a modo de "bah! que le den a la pesadilla, ya me despertaré..." pero despues de esperar infructuosamente la aparición de un ser con tres cabezas escupiendo fuego, un vampiro, o un asesino en serie con cara de pocos amigos, me empecé a poner nervioso... pero como ya dije que soy demasiado pillo, me volví a acurrucar en mi posición fetal con una sonrisa ya de oreja a oreja mientras pensaba que soy tan vago que hasta los malos malísimos de mis oscuros sueños se tomaban su tiempo para hacer su trabajo.
Al rato, comprendi que no era una pesadilla, y que los gritos que escuchaba eran tan ciertos como que a mi me encanta dormir, lo cual hizo que me incorporase de inmediato... error... lo único que hice fue incorporarme tan rápido que me caí de nuevo en cama.
Despues ver mi torpeza, me levante, eso si, con demasiada calma, para ver qué pasaba con tanto grito de terror, que por una vez no eran míos, vi la hora... quedan 20 minutos para que suene el despertador y yo despierto...eso no es buena señal.
Buscando por casa el origen de los gritos, advertí que estos venían del patio, puta guardería y putos críos. Estaban jugando al "juego de gritar con pánico", ¿sería yo así de pequeño?.
Me quedé un rato observándolos desde la ventana mientras me tomaba un zumo, con unos auténticos pelos de loco y una cara de ultratumba, por el dolor de pecho y de garganta, comprendi que había tenido una noche movidita en las tierras de Morfeo, normal, ya tocaba la verdad, demasiada calma últimamente en mis noches. La verdad es que me duele todo, me duele el alma, tampoco es buena señal, pero a este dolor ya estoy acostumbrado.
Odio madrugar, lo detesto, y menos pasar esas primeras horas en las que no distingo realidad de ficción, donde el dolor es inversamente proporcional a las ganas de hacer algo, veo mis libros de micro... tan grandes, tan austeros, tan serios, va a ser un día duro, miro la hora, el tiempo es la amante caprichosa, cuando quiere pasa rápido, cuando no, es lentamente tortuosa.
Hoy he vuelto a odiar madrugar, despertarme, curiosamente, lo primero que puse para escuchar y ponerme las pilas para un día que comienza es una canción de "As I Lay Dying", me ha vuelto a nacer una sonrisa en la cara, es hora de irme a la ducha.
Curiosamente el título de la canción es propicia, "the darkest nights" para despertar...
Publicado por Saulillo en 9:54 0 comentarios
Etiquetas: Delirios Varios
Las apariencias engañan
Con el sonido de fondo, derrochando gritos gratuítos, haciendo temblar los cimientos del edificio...un nuevo día comienza, y hoy me he levantado extrañamente activo, las apariencias engañan, sigo siendo una especie de hongo que intenta vegetar en cualquier lugar de esta dimensión, pero mi mente esta más viva que nunca.
Me gusta la música alta y potente, sé que mis vecinos me odian por ello, pero no me importa, yo les odio quizás por muchas cosas más.
La mayoría de la gente que me ve, no piensa que tipo de música escucho... simplemente no me pega; cuando cogen mi ipod sus caras son un poema, no me van las pasteladas, son totalmente irreales, y antinaturales.
Dime un caso en el que cuando te deja una novia, se muere un ser querido, o te hacen una putada, te dedicas a entonar una leve cancioncilla totalmente llana, carente de sentimiento, miento, con un sentimiento de "ñoñismo" supremo.
Todo el mundo opina que los sentimientos, es un grado máximo de multitud de emociones que confluyen en una especie de orgasmo latente. Pero luego en la vida real todo es demagogia pura, socialmente aceptable, tenemos que tener una sonrisa en la cara, ser buenos, respetuosos, amables, preocupados por nuestros seres comunes, cuando con hacer una incisión en la piel, además de sangre brota todo tipo de sentimientos de rabia, odio, dolor, desesperación. El ser humano a su modo, es ciertamente un ser bipolar, por una cara reúne todos los conceptos y cualidades de un ser bondadoso, por otro acumula toda la mierda que es capaz de adquirir con el paso del tiempo.
Paradójicamente, la mayoría esconde la peor parte de si, bajo preconceptos-preconcebidos, pero cuando la situación se tensa, en caso de necesidad auténtica, todo lo escondido sale de dentro con la fuerza con la que fue retenida; no deja de ser curioso, ni deja de ser gracioso, pero es así.
He aprendido a convivir con el ying y el yang de mi mismo, quizás yo sí soy realmente feliz, quizás no, quizás las apariencias engañan, como que mi música no me pegue, pero cierto es que me gusta, me relaja (poca gente lo entiende) y me activa como pocas cosas lo hacen. Será cuestión de con que ojos me mires, ¿no? simplemente quizás...
Publicado por Saulillo en 10:10 0 comentarios
Etiquetas: Delirios Varios